miércoles, 13 de junio de 2018

jueves, 15 de febrero de 2018

Carta al director Diario Ideal

Os dejo mi ultima carta al director publicado ayer, dia de los enamorados en el diario Ideal de Granada:

  ¿Y ahora que?

Se le suele decir a los jóvenes que deben estudiar o si no, trabajar. El hombre maduro como sabemos, aunque no se cumpla, tiene derecho a un trabajo digno, y es con la “edad suficiente cumplida” cuando uno se jubila y puede por fin dedicarse a la contemplación.

Análogamente, ¿está dando la sensación que a Granada le está llegando la hora de la Jubilación?

Parece que para bien o para mal una era de proyectos en Granada ha terminado o está a punto.
Empezamos ya hace años con los grandes parkings subterráneos y mejoras en calles, bulevares y gran vía se reformaron, para ir terminando con Tranvía y próximamente el AVE o sucedáneo...

¿Y ahora que? ¿Nos sentamos a contemplar? ¿Estamos ya “completos”? ¿Granada ha llegado ya a su época de jubilación? 

Una ciudad no puede quedar por un tiempo sin aspiraciones, sin buscar nuevas mejoras. Sin nuevos proyectos. Me niego a creer que Granada haya quedado sin nuevas metas.

Puedo entender que los ciudadanos estemos cansados, pero es la labor de nuestros políticos ilusionarnos.
Aún hay mucho por hacer en nuestra Granada que mejore nuestra calidad de vida. Tenemos ejemplos claros en ciudades vecinas que han sabido luchar por sus intereses. Que antes de terminar una línea de Metro ya estaban empezando otra...

Puesto que no somos Dioses. No podemos sentarnos al séptimo día a contemplar. Debemos seguir trabajando. Estamos acabados si lo consideramos “acabado”.

Saul Meral Bernal
-Arquitecto-


domingo, 24 de diciembre de 2017

Cuento de Navidad. 24 de Diciembre 2017

Como viene siendo ya habitual en estas fechas, aprovecho para felicitar las Navidades con este cuento publicado hoy en el especial de Navidad del Diario Ideal de Granada donde se presenta un suplemento de diversos cuentos y dibujos de niños.

Este cuento se lo dedico a mi hijo Sinán que precisamente hoy es su cumpleaños y que él junto a su hermano Saul son los que alegran estas fechas.
También esta dedicado al 25 Aniversario del Colegio Victoria Eugenia de Granada. Colegio donde estudian ambos.

                                                        

Su mejor regalo de navidad


Como todas las mañanas en el recreo, jugaba con mis amigos Carlos y Alberto.

Mi colegio, fue en su día el pabellón de tuberculosos del Hospital de San Lázaro en Granada, el que hoy está en la Caleta, y yo lo sabía bien pues aun teniendo solo 7 años, tanto mis profesores como mis padres ya me habían contado cosas de estas... Mi padre incluso me contó que entró de niño cuando este estaba abandonado... que cosas.

Como éramos de los pequeños en el recreo, el campo de fútbol no era nunca para nosotros sino para los mayores. Ese lunes de invierno como otras veces, jugábamos al reloj reloj y yo hacía círculos con el brazo mientras gritaba: ¡reloj reloj, la una y las dos!
En uno de esos movimientos circulares, percibí que uno de los viejos ladrillos de la fachada se encontraba algo suelto. Esto nos llamó mucho la atención a los tres, y a partir de ese momento, nuestra misión en ese recreo fue la de sacar ese ladrillo, misión que como no, conseguimos.

Menos mal que ningún profe nos vio, ya que nada de esto que contaré habría ocurrido. Ese día, encontramos un gran tesoro. Al sacar el ladrillo vimos cómo tras él una vieja carta y una foto de una chica se escondía. Rápidamente la cogimos y la guardamos. No queríamos que nadie la viera y se hiciera con ella, era nuestro tesoro y no se lo íbamos a contar a nadie, ni siquiera a nuestros padres.
Yo, como fui el que vio el ladrillo suelto, me la guardé ya que la sirena de fin de recreo sonó en ese momento. LA escondí en mi pupitre y durante varios días fue nuestra diversión.  Se acercaba la navidad y con la excusa de ensayar la función, nos quedábamos en la clase, sacábamos la carta y la intentábamos descifrar. Éramos pequeños y aquella letra en lápiz borroso era algo difícil de entender para nosotros.
Pero entendimos varias cosas, la escribía una mujer, y se la escribía a quien parecía ser su novio porque hablaba de cosas de "amor" y "besos", también entendimos que la mujer estaba enferma, que tenía 19 años y que quería casarse con él. Que le echaba de menos desde el hospital.  También había escrito un nombre: Manuel Fajardo Vílchez y un pueblo: Atarfe.
En nuestra clase, este nuestro tesoro corrió como la pólvora. Cada vez más niños sabían de la carta y la foto, hasta que llegó a los oídos de uno de nuestros profesores. El profe Paco en uno de esos recreos que desde hacía días utilizábamos para descifrar lo escrito, se nos acercó y preguntó, y yo, como no sabía guardar un secreto, se lo conté todo.  Gracias a este hecho, y como no a él, la cosa se puso aún más interesante.
Nos propuso a toda la clase un reto, averiguar si seguía vivo este señor de Atarfe, Manuel Fajardo. La historia ya no solo quedó en clase, sino que todo el colegio conocía nuestro hallazgo, y claro, tantas mentes pensantes dieron con el susodicho señor, y ¡¡aún vivía!!

Resulta que era ya bastante mayor. Rondaba los 93 y vivía en una residencia de ancianos.
Una comitiva del colegio fuimos a visitarlo para mostrarle y darle nuestro hallazgo. Como no, en ella estaba el director, varios profesores y nosotros como los tres niños descubridores. Al llegar a la residencia, sus cuidadoras nos mostraron donde andaba sentado. según ellas siempre a la sombra de un pino que había en el jardín. Nos sentamos con él, y le contamos todo. sus lágrimas empezaron a brotar, nosotros creímos que no habíamos hecho bien en dársela, pero era todo lo contrario.

 Nos contó que era su novia. Que cogió la tuberculosis en la postguerra. Que estuvo ingresada en el pabellón femenino y que siempre que la visitaba se sentaban bajo los pinos del patio. Que por desgracia ella no superó la enfermedad y que por amor no pudo volver a "conocer" él a otra persona y por tanto vivió soltero. que aquella carta era el regalo más importante que había recibido nunca, porque ella siempre estuvo en su mente y que aquella navidad, iba a ser la más feliz que había pasado en muchos muchos años.

Hacía tiempo que vivía en el recuerdo, y su foto le volvió a traer la cara de ella ya olvidada por los años, la cara del Amor.

                                                                                                                   
Saúl Meral Bernal
(En Homenaje al 25º Aniversario del CEIP Victoria Eugenia)



martes, 3 de octubre de 2017

Homenaje a Mondrian

Hace ya mas de 20 años de mi viaje a Holanda, donde viví de primera mano en mis visitas el movimiento De Stijl Holandes.
Mirando viejas fotos me inspiraron a este cuadrillo que hoy os dejo.

Le Fou Andalou. -Granada 2017

lunes, 12 de junio de 2017

Branco



La semana pasada me pidieron desde Portugal para una serie de estudios relacionando arquitectura y color, un breve artículo sobre el Museo de la Memoria de Andalucía, e impresiones en mi primera visita.
De unas 300 palabras, este es el texto que he enviado: 


Blanco
Si algo caracteriza a la obras del Maestro Campo Baeza, es el uso del color blanco en su arquitectura.
De corte extremadamente minimalista y contundente, el arquitecto español es fiel a la arquitectura vernácula mediterránea. Hacer más con menos, manejo de la luz, introversión, el blanco propio del encalado...  Estas son algunas de sus mayores características, y en su obra del Museo de la Memoria de Andalucía no iba a ser menos. 
Autor: Daniel Castro Sánchez

Cuando visité por primera vez su museo, abrumado después de ver tantos años, como se levantaba el edificio pantalla, (un gran muro evidentemente de hormigón blanco de 7 plantas en el que solo había una brecha en su parte superior), la sensación fue contradictoria. No conocía planos, y esperaba un lugar cerrado, con luz muy dirigida ya que el gran muro proporcionaba sensación de ensimismamiento, pero fue justamente todo lo contrario.
Tras pasar el quicio de la puerta, se abrían espacios que por su simplicidad tanto en forma como color o luminosidad  (he de decir que mis primeras visitas fueron en verano, por lo que la luz era muy intensa propia del sur de España) provocaban una “explosión de sensaciones”. Sensaciones difíciles de describir.

Si, como dicen expertos, cada color produce una sensación distinta, el color blanco, que físicamente hablando, es la suma de todos los colores, por analogía puede producir una gran variación de sensaciones distintas dependiendo del ojo vidente.
Tanto en su hall abierto tras la puerta de entrada, pero sobre todo en el gran patio con trazas helicoidales o en la brecha del edificio pantalla donde en la 7 planta se encuentra el restaurante, el blanco junto a la luz, me proporcionaron una impresión extrema de belleza y grandiosidad.
Pero esa gran explosión de blanco no es apta para todos. Al igual que existe el Horror Vacui, mis años de experiencia me están haciendo pensar que también existe un Horror Alba cuando el ojo no acostumbrado, no encuentra ninguna otra referencia de color.



Saul Meral Bernal
Arquitecto
Granada  09/06/2017

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